
Hacia ya casi 9 meses que no pasaba por este lugar,
esta calle, esta tienda, estas construcciones tan antiguas, algo muertas pero justo ahi
es donde se concentra la popularidad, la gente que sale mas a menudo que otra gente.
Aquellos que aparenta estar bien o por lo menos siempre con el ánimo de salir y olvidarse de la dura semana, o los momentos dificiles en que se hayan.
Entre esos departamentos tan antiguos y a la vez tan exclusivos...estabas tú.
El tipo de persona algo aislada, algo tímida, aquella que siempre guarda sus distancias y que su manera de expresar algo no es precisamente con palabras, sino con hechos.
Pasando por aqui...intento hacer recuerdo...de aquella noche de abril casi eterna, donde no solo fue el que tú te hayas presentado en ese bar algo extravagante a altas horas de la noche por verme..sino tu algo misteriosa manera de ser que me atraía conforme pasaba la noche.
Creía que acabaria todo cuando salimos...siendo los ultimos de aquel bar. Pero las cosas se tornaron algo complicadas para mí ya que con quien yo iva a irme a casa decidió irse a ver a otra persona.
Decidí irme contigo...mejor dicho irme por otro camino y luego tomar el tren.
Pero la conversación se hacia mas interesante y entre preguntas sobre saber en que creíamos, de que nos basabamos, entramos a un restaurang a comer comida vegetariana(era lo que se me antojó y al parecer a ti también)pero solo había carnes y entramos a una tienda y en fin ahi pedimos lo que quisimos...y continuamos caminando por aquellas calles del centro de estocolmo.
LLegamos a tu apto que estaba desordenado...típico de un hombre solo, que a veces trabaja de madrugadas y otras sale para poder relajarse y sentarse a tomar algo afuera entre otro grupo de gente.
Yo poco a poco perdía mi voz, hacía un esfuerzo por seguir hablandote hasta que me quedé dormida, solo sentí que me abrazaste y dijiste mi nombre.
Estas calles me hace recordar muchas cosas, mucho sentimientos que ni yo misma sabían que existían pero que por una poderosa razón me hicieron visitar con mucha frecuencia.
Lejos está ahora el sentarme en frente tuyo en aquel café tan acogedor que mencionaste un par de veces y saber que esas complicaciones al fin no serán un muro entre nosotros, al fin estas cosas desaparecerán y seremos aquellos que esa noche fuimos....aquellos sin secretos, sin prejuicios.
esta calle, esta tienda, estas construcciones tan antiguas, algo muertas pero justo ahi
es donde se concentra la popularidad, la gente que sale mas a menudo que otra gente.
Aquellos que aparenta estar bien o por lo menos siempre con el ánimo de salir y olvidarse de la dura semana, o los momentos dificiles en que se hayan.
Entre esos departamentos tan antiguos y a la vez tan exclusivos...estabas tú.
El tipo de persona algo aislada, algo tímida, aquella que siempre guarda sus distancias y que su manera de expresar algo no es precisamente con palabras, sino con hechos.
Pasando por aqui...intento hacer recuerdo...de aquella noche de abril casi eterna, donde no solo fue el que tú te hayas presentado en ese bar algo extravagante a altas horas de la noche por verme..sino tu algo misteriosa manera de ser que me atraía conforme pasaba la noche.
Creía que acabaria todo cuando salimos...siendo los ultimos de aquel bar. Pero las cosas se tornaron algo complicadas para mí ya que con quien yo iva a irme a casa decidió irse a ver a otra persona.
Decidí irme contigo...mejor dicho irme por otro camino y luego tomar el tren.
Pero la conversación se hacia mas interesante y entre preguntas sobre saber en que creíamos, de que nos basabamos, entramos a un restaurang a comer comida vegetariana(era lo que se me antojó y al parecer a ti también)pero solo había carnes y entramos a una tienda y en fin ahi pedimos lo que quisimos...y continuamos caminando por aquellas calles del centro de estocolmo.
LLegamos a tu apto que estaba desordenado...típico de un hombre solo, que a veces trabaja de madrugadas y otras sale para poder relajarse y sentarse a tomar algo afuera entre otro grupo de gente.
Yo poco a poco perdía mi voz, hacía un esfuerzo por seguir hablandote hasta que me quedé dormida, solo sentí que me abrazaste y dijiste mi nombre.
Estas calles me hace recordar muchas cosas, mucho sentimientos que ni yo misma sabían que existían pero que por una poderosa razón me hicieron visitar con mucha frecuencia.
Lejos está ahora el sentarme en frente tuyo en aquel café tan acogedor que mencionaste un par de veces y saber que esas complicaciones al fin no serán un muro entre nosotros, al fin estas cosas desaparecerán y seremos aquellos que esa noche fuimos....aquellos sin secretos, sin prejuicios.
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