söndag 14 augusti 2011

Un 10 de agosto. . .


Ya estaba casi por irme a casa
miraba a la hora y al teléfono
esperando que sonase
al mismo tiempo esperando que no lo haga.

Miré por la ventana
parecía que no hubiera sucedido nada
pero el cielo me decía otra cosa

La tormenta se quedó con nosotros casi toda la tarde
los rayos, los truenos. . .mis pensamientos, mis recuerdos, mi amor
Todo parecía haberse mezclado cargado y tronado mientras
yo atendía pacientemente a la gente.

No puedo aún explicar lo fría que a veces puedo ser,
pero una noche antes lo fui y en el momento que escribí ese enorme
mensaje. . .me quedó un enorme vacío en el alma.

Salí del trabajo. . . y me detuve unos minutos para contemplar el cielo.

Miré hacia el norte y lo ví azul
despejado, parecía que el sol aún brillaba por allá
pero que sucedía con mi corazón?

Miré al sur y estaba rosado. . .creí que si parpadeaba lo
encontraría azul como el otro lado. . .pero algo me decía
que verlo rosado significaba una esperanza.
De qué ? probablemente de que aún no era tarde para arrepentirse.

El este era plomo. . .cargado quízas de furia,
como si en cualquier momento iba a volver a llover incesablemente
Al mirarlo cayó una lágrima y un sentimiento extraño me invadió
Era pena ? tristeza ? cólera ? arrepentimiento ? compasión ? quízas lo fue todo

En el cielo del oeste ya había caído la noche. . .más oscura que otras, fría
sin estrellas, sin vida . . .me sentí vacía mirandola. . .muy sola sabiendo que a pesar de todo
eso fue lo que elegí.

El cielo y mi corazón estaban divididos en colores que no hacían más que recordarme lo mucho que me duele tomar este cambio de dirección,
lo complicado que se me hace pensar en que ya nos somos tu y yo
lo desagradable que es seguir el viaje sin tu compañia.

Aquella noche fría de agosto
dudé más de una vez en ponerle fin a las cosas,
pero si me he equivocado le pido al cielo
que calle porque no pienso cambiar lo que ya he dicho
y lastimar una vez más.





Inga kommentarer: